Britney Spears, si, aquella chica que en su día se paseaba por el instituto contoneando su cintura y con un par de pompones en el pelo, podría aver sido manipulada por dos de las personas más queridas, su padre y su propio novio. Gritemos un OMG colectivo hasta que se nos seque la laringe por favor.
Toda ésta historia la confirma la revista In Touch, afirmando que ambos han estado trabajando a sus espaldas para renovar su imágen.
Las fuentes relataron que su propio padre con ayuda de su novio realizaron una especie de plan secreto para atraer a los paparazzis hasta el lugar donde la cantante se encontraba de vacaciones, Hawai. Bueno, el plan secreto consistió en decirles exactamente donde se encontraba y que le echaran ciento de fotos, pero bueno.
Pero el plan salió mal y Britney se ha acabado enterando de todo, y tiene un cabreo de tres pares de narices, y para no tenerlo.
"Britney enloqueció cuando se enteró de que Jamie y Jason habían avisado a los fotógrafos de su paradero durante las vacacione’, dijo un allegado. Las imágenes mostraron al mundo exactamente lo que Jamie quería que ellos vean que ella estaba mejor que nunca."